Había una vez un pequeño elefante que vivía en un circo, el sueño de el era estar en un gran terreno de vegetación junto con otros elefantes y así divertirse jugando todo el día en los charcos, ríos, lagunas, cascadas y demás lugares donde hubiese agua, ya que le gustaba mucho los paisajes silvestres, ver todos los animales correr, observar animales de su especie y ¿por que no? Otras especies conviviendo juntas: ese era su mayor anhelo.
Un día cualquiera, el dueño del circo anunciaba un nuevo espectáculo programado para una ocasión muy especial, el día de los niños, ese día era un día muy productivo para el circo, ya que muchas familias acudían a ver dicho espectáculo; para este propósito el dueño preparo muy bien al elefante con la intención de que luciera esplendido y fuera una sensación el día del show, pero la mañana de dicho show mientras todos disfrutaban del espectáculo aparecieron de repente unos micos, los cuales venían del circo de su competencia y quienes querían robar todas las atracciones del circo, ya que les habían quitado su clientela y además de ello los micos sabían que el dueño del circo tenía un baúl lleno de monedas las cuales eran sus ahorros, así que fueron a buscarlo y se lo robaron , fue cuando entonces apareció Jerry el elefante y se disfrazo de policía y fue tras los micos ladrones que habían escapado al Amazonas.
Jerry persiguió los micos por muchos meses y no los lograba alcanzar, ya que siempre lo escuchan cuando se acercaba con sus pesados y grandes pasos , pero una tarde llegaron a Leticia, en esta capital se estaba desarrollando un carnaval, toda la ciudad estaba celebrando entonces Jerry se escondió en la multitud para localizar a los micos; pero sin embargo el era el mejor elefante para los espectáculos y por esto en el lugar que estuviere se convertía fácilmente en el centro de atención, fue entonces cuando recordó que un viejo amigo que había sido mago del circo tenia unas gatas especiales conocidas como las “las vagabundas” las cuales se destacaban por ser muy alegres, y como ellas tenían un escondite secreto allá en Leticia, creyó encontrar una solución para evitar tanto publico, por que si seguía llamando tanto la atención los micos volverían a escapar en cuanto lo vieran. Después de un par de llamadas y averiguaciones Jerry logro contactar y encontrar a “las vagabundas” y estas como buenas amigas accedieron de la mejor forma a ayudarlo a esconderse o bien, si era necesario ayudarlo a encontrar a los micos ladrones.
Luego de continuar buscando los micos y esta vez con la ayuda de las gatas efectivamente se logro capturar a los micos, lo cual hizo muy feliz a su amo el dueño del circo, el para recompensar a Jerry decidió llevar a Ofelia una hermosa y tierna elefantica. Ambos se conocieron, compaginaron muy bien y decidieron escapar del circo, fueron a una notaria ecológica en la cual un sacerdote pingüino llamado Wilson, se ofreció a casarlos ellos felices accedieron y luego de ello se van de luna de miel a África a un safari donde encuentran un lugar muy agradable para vivir y por lo cual deciden entonces quedarse viviendo en medio del oriente y vivieron felices para siempre.
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